Cooperativa de Editores de Medios de Buenos Aires
Cooperativa Editores de Medios BA

“Los medios barriales constituyen un eslabón esencial para estrechar el vínculo entre la Defensoría y los vecinos”

Lo aseguró la Defensora del Pueblo María Rosa Muiños, en el encuentro mantenido con integrantes de la Cooperativa de medios CEMBA.

La flamante titular de la Defensoría del Pueblo porteño, María Rosa Muiños, recibió en su despacho a integrantes de la Cooperativa de Editores de Medios de Buenos Aires (CEMBA) y explicó los principales lineamientos de su gestión.
“Quiero acercar la Defensoría a la gente para garantizar que todos los porteños accedan a los derechos consagrados en la Constitución”, resaltó la funcionaria, quien además se refirió a las problemáticas más salientes en materia de salud, educación, vivienda y espacio público. Por otra parte, destacó la importante labor informativa y comunitaria que realizan los medios barriales y se comprometió a colaborar activamente en el crecimiento del sector.
El encuentro tuvo lugar el 11 de abril pasado en la sede central de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, sita en avenida Belgrano 673, donde la titular del organismo encargado de defender, proteger y promover los derechos de los porteños se reunió con Carlos Cruz (editor de la revista Urbanave), Miguel Cataudella (editor del periódico Tiempo de Belgrano), Ricardo Nicolini (secretario de CEMBA y editor del periódico Cosas de Barrio) y Rafael Sabini (presidente de CEMBA y editor de la revista El Abasto) .
Al comienzo de la charla, Muiños se refirió a las particularidades que definieron su asunción como Defensora del Pueblo de la Ciudad. “Desde que en junio pasado se produjo la renuncia de mi antecesor Alejandro Amor, en la Legislatura se armó un procedimiento que se extendió demasiado”, sostuvo y recordó que fue la única candidata avalada por los legisladores para ocupar el cargo vacante.

– No hubo tiempo casi para proyectar el desembarco en la Defensoría ¿Verdad?
Exacto. En la sesión del 9 de diciembre renuncié a mi banca legislativa, me votaron y al día siguiente asumí en la Defensoría. Fue realmente atípico, porque todos los demás defensores tuvieron tres meses entre la votación de la Legislatura y la asunción en el cargo. Pero además la Defensoría venía arrastrando seis meses de estar administrada por un defensor adjunto, cuya función es resguardar administrativamente la institución hasta que asuma el nuevo defensor titular. Es decir, no puede comprometer presupuestariamente al organismo. Así que entre la pandemia y esos seis meses donde casi no hubo gestión, me encontré con una institución en stand by, con todos los empleados a la expectativa…
Muchos de esos empleados, no obstante, ya conocían a la flamante defensora de su anterior paso por el organismo. Desde su ingreso en 2004, Muiños se desempeñó en distintos cargos, hasta llegar a formar parte del gabinete, durante la gestión de Alicia Pierini.
Posteriormente, en diciembre de 2013 asumió como legisladora porteña por el Frente de Todos, cargo que ejerció a lo largo de dos mandatos (durante dos años presidió la Comisión de Descentralización) hasta su salida a fines del año pasado para retornar a la Defensoría, pero en este caso como máxima responsable del organismo, hasta diciembre de 2026.
“Fue muy valioso lo que hizo Alejandro Amor para posicionar a la Defensoría, pero yo vengo de una escuela diferente, muy similar a la de la doctora Pierini, y creo que la Defensoría tiene que conocerse porque eso garantiza la accesibilidad. Los vecinos y vecinas pueden denunciar en tanto y en cuanto sepan que existe la posibilidad de hacerlo y dónde y cómo se debe hacer”, expresó Muiños y remarcó la necesidad de “reforzar aquellas áreas que garantizan que los derechos consagrados en la Constitución porteña, se cumplan, como educación, salud, vivienda, discapacidad y tercera edad”.

– ¿Y qué mecanismos prevé para lograr ese objetivo?
– Con mi equipo entendemos que debemos reforzar la política de descentralización. Hoy la Defensoría tiene un montón de sedes distribuidas por la Ciudad, pero que no cuenta con un acceso fácil para aquellos vecinos que tienen sus derechos vulnerados. Entonces la primera medida de gestión que tomamos fue cursar una invitación a las Juntas Comunales para solicitarles que den cumplimiento a la Ley de Comunas (1777) y nos cedan un espacio físico dentro de las sedes comunales, allí donde el vecino se acerca a realizar algún trámite. Entendemos que esa es la forma de acercar la Defensoría a los problemas de la gente. Por eso también le vamos a solicitar al Gobierno porteño un espacio similar en los hospitales y en los centros de salud.

– Mencionó recién la Ley de Comunas ¿Cómo evalúa su cumplimiento?
– Desde que empezó a implementarse se han logrado avances, no los que nos gustarían, porque nosotros quisiéramos el cumplimiento pleno de la ley. El primer incumplimiento por parte del Ejecutivo porteño fue la falta de difusión de las atribuciones de los juntistas, entonces la gente no sabía qué era lo que estaba votando. Pero desde que en la última elección la oposición logró alzarse con la presidencia de las comunas 4 y 8, se lograron algunos avances. Hasta entonces, todos los presidentes eran oficialistas. Pero el problema es que el gobierno avanzó sobre la estructura de la Juntas Comunales creando cuatro gerencias por comuna, que se superponen con las funciones que la ley les otorga a los comuneros. Esos gerentes, en acuerdo con el Ejecutivo, administran la actividad de cada comuna y deciden cuánto dinero se gasta. Pero cuando la oposición logró tener dos presidentes esto empezó a cambiar. Por eso presentamos un proyecto de ley para que los presupuestos de cada comuna sean acordes a las necesidades de cada distrito, planteando que las comunas del sur reciban más dinero que las del norte, todo lo contrario de lo que hace el Ejecutivo, que siempre le asigna más al norte que al sur de la Ciudad. Por eso creo que a medida que la oposición vaya ganando espacio en las presidencias de las comunas, la descentralización va a ser mayor y el Ejecutivo va a tener que negociar, cosa que ahora ocurre a cuentagotas.

– La franja que divide el norte y el sur de la Ciudad son las vías del Sarmiento, cuya obra de soterramiento está parada en Villa Luro desde hace más de tres años…
– “En estos tres meses de gestión aún no me ocupé de ese tema, pero entiendo que la Defensoría debe tener reclamos ingresados al respecto con anterioridad a mi llegada”, expresó la funcionaria. Y sobre la posibilidad de que la Ciudad concluya la obra con un viaducto, sostuvo “tiene que ver con la impronta del gobierno de Larreta y con los cuatro años de Macri como presidente, cuando destinó un montón de capital a la Ciudad. Así como aumentó la coparticipación hubo una transferencia de recursos en un montón de rubros, uno fue en el de los viaductos ferroviarios. Como sea, hoy es un tema que está en la agenda de ambos gobiernos, pero que aún no está resuelto”.

En otro orden, Muiños se refirió a la explosión inmobiliaria en la Ciudad, con construcciones y emprendimientos que no se ajustan a las normativas en vigencia. “En algunos barrios las intervenciones son necesarias, porque es cierto que faltan espacios verdes pero también faltan viviendas. Podría haber una política diferencial, porque en todo lo que es la Comuna 3, sobre la avenida Jujuy, por ejemplo, hay plazas con exceso de cemento y muchas construcciones antiguas con peligro de derrumbe, pero la Ciudad parece que en eso no se fija, sino que en materia edilicia sólo se fija dónde puede hacer negocio”, enfatizó. En ese sentido, recordó que “para lograr las extensiones de vereda para los locales gastronómicos, se pusieron pallets de madera que salían mil dólares el metro. Se suponía que la Ciudad recaudaba por esa extensión, porque el gastronómico tiene que pagar por ese uso. Pero eso pasó hasta antes de la pandemia, porque luego varios gastronómicos fueron exceptuados del pago, fundamentalmente los de la avenida Libertador. Y hoy está liberada la ocupación de la vía pública, es decir, no tiene costo. Fue una medida acertada durante la pandemia, pero que debería reverse para volver a la normalidad”.

– Otro tema preocupante es el de la falta de vacantes en las escuelas ¿Se sabe cuántos chicos quedaron sin vacante?
– Lamentablemente no, porque el Ministerio de Educación porteño cambió el vínculo entre las familias y la escuela. Antes una familia pedía una vacante y se notificaba si había sido otorgada o no con el director del establecimiento, pero desde que se implementó la inscripción on line la respuesta es virtual. Entonces en caso de no otorgarse una vacante, no hay una reacción posible por parte de la familia, salvo que decida iniciar una acción legal. Entonces como hay muchas bocas de reclamo se hace difícil saber el número exacto de las vacantes que faltan. Porque también están aquellas familias que, antes que nada, aceptan que su hijo concurra a una escuela ubicada en la otra punta de la Ciudad. O aquellas otras de clase media que quieren mandar a sus hijos a una escuela pública de calidad, pero que como no tienen vacantes terminan por mandarlos a una escuela privada.

– Resulta llamativo que falten vacantes cuando el Jefe de Gobierno asegura que durante su gestión se construyeron 54 escuelas…
Las 54 escuelas que Larreta dice haber inaugurado no son tales. De hecho en la última apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura, donde anunció la compra de dos tomógrafos en un hospital que en realidad había comprado la gente con aportes privados, dijo que faltaban tres para llegar a las 54, pero en las anteriores aperturas de sesiones siempre aseguró que estaban construidas las 54. Cuando lo anunció en su primer mandato las quise ir a ver, porque me resultaba imposible que no se pudieran cubrir las vacantes con todas esas escuelas en funcionamiento. En la primera que fuimos a ver, porque aparecía primera en el listado, nos encontramos con un patio cervecero, en Parque Patricios…
En materia educativa, otro tema complejo es el de las viandas escolares. “Ya era preocupante antes de la pandemia y con la pandemia se agravó”, aseguró Muiños, y agregó que “hoy la calidad de esas viandas depende mucho del proveedor y de la presión que ejerza la asociación cooperadora”.
En otro orden, consultada sobre el inminente traslado del Mercado de Hacienda, Muiños sostuvo “es un tema que nos preocupa, porque el predio de Cañuelas ya está terminado y en condiciones de operar, y es una situación a resolver entre Nación y Ciudad. Se trata de un predio enorme y hay una ley que prevé la construcción de viviendas, el traslado de edificios públicos, un espacio para gastronomía y un parque lineal de 7 hectáreas. Pero si no se avanza con eso vamos a tener un enclave vacío en el sudoeste de la Ciudad, con un peligro de intrusión latente”.
Y respecto a la titularidad de esas 34 hectáreas ubicadas en el corazón de Mataderos, la funcionaria aseguró que “el predio es de Nación. Aunque en diciembre de 2019, entre gallos y medianoche, Mauricio Macri se lo transfirió a la Ciudad para que lo vendiera y con lo producido pagara el crédito para la obra del Paseo del Bajo. Pero como en el medio no se consiguió la mayoría necesaria para aprobar ese traspaso, el decreto se frenó”.

– Es decir que la Ciudad elaboró una ley de rezonificación sobre un predio de la Nación…
– Claro, porque la Ciudad le puede dar norma a un predio que está dentro de su jurisdicción, por más que ese predio sea propiedad de la Nación. Algo similar ocurrió con el Parque de la Estación, en el límite de la Comuna 3 y la 5, al que también se le dio norma antes de que fuera de la Ciudad.
Según las estadísticas que maneja la Defensoría, los reclamos de los vecinos que más éxito tienen en cuanto a una resolución favorable, son aquellos relacionados con el área de mediación comunitaria y las denuncias de consumidores a empresas de servicios. En lo que respecta a los reclamos al Gobierno de la Ciudad, hay áreas que responden más rápido que otras. “El Ministerio de Educación es el que más demora en ofrecernos respuestas concretas”, aseguró Muiños.

Sobre el final del encuentro, la Defensora del Pueblo de la Ciudad destacó la labor periodística y comunitaria que realizan diariamente los medios barriales y se comprometió a apoyarlos para que “continúen estrechando el vínculo entre la Defensoría y los vecinos”.

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