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El Gobierno presagia una caída del 3,4% de la economía en 2024. Expectativas por el desempeño del dólar y de la inflación.

Una presentación del Gobierno en Washington DC y Wall Street la semana pasada reveló cuáles son los avances y proyecciones del plan económico de Javier Milei sobre los que trabajan en el Palacio de Hacienda y el Banco Central y que prevén una caída de la economía del 3,4% para este año.

“Un gran ajuste de precios relativos abordó la carga de un peso enormemente sobrevaluado y eliminó una amplia brecha cambiaria que impulsó el persistente agotamiento de las reservas del BCRA a lo largo de 2023”, aseguró el número dos del Banco Central de la República Argentina, Wladimir Werning en su exposición sobre las medidas que tomó el ministro de Economía del gobierno actual. 

 

Werning junto a Bausili, Caputo y Quirno, con Georgieva en el G20 de Brasil

 

Inflación, devaluación y brecha.

En ese sentido, el equipo económico considera que “la convergencia del mercado hacia el tipo de cambio (post devaluación del 54%) redujo la incertidumbre”. Y asegura que la política cambiaria “contribuye a anclar la inflación real en medio del retraso en las expectativas tras un cambio de régimen”.

 

 

Salarios, AUH y Jubilaciones.

Los salarios, en tanto, pierden contra la inflación. No hubo espiralización, indica Werning. Caputo le puso techo a las paritarias por debajo de la inflación y el Ministerio de Trabajo empezó recién a homologar acuerdos. Pero el riesgo de este fenómeno siempre está latente.

“La dinámica salarial no ha validado las preocupaciones del sector privado sobre una inercia inflacionaria ilimitada (o, en un caso extremo, el riesgo al que a menudo se hace referencia de un escenario de ‘rodrigazo’)”, dice el informe. 

Entre el impacto inflacionario cita como resultado “una baja en los precios de los alquileres”, por ejemplo, que atribuye a la desregulación del sector. Y también asegura por que la baja del IPC las tasas se encaminan a ser reales, como le reclamó el FMI.

 

 

Con un cambio de tendencia muy incipiente, el economista aventura que “los salarios se están normalizando en dólares estadounidenses desde niveles extremadamente bajos (ya sea medidos al tipo de cambio oficial o CCL)”, tras la devaluación de diciembre que llegó con el cambio de Gobierno.

El informe, que se difundió fuera de la Argentina pero que el Gobierno no detalló hasta el momento en el país, asegura en relación a la Asignación Universal por Hijo (AUH) que “el Ejecutivo revirtió más de tres años de erosión inflacionaria del ingreso neto de la seguridad social en sólo tres meses”. En el caso de las jubilaciones y pensiones, que fueron la principal variable de ajuste de los últimos tres meses, Werning hizo foco en los cambios a la fórmula que buscaron instalar por DNU como forma de recomponer ingresos.

Los datos fiscales de Economía, en tanto, dejaron ver que la licuación de ingresos en el caso de jubilaciones explicó el 35% del ajuste fiscal mientras que si se suman los programas sociales y salarios públicos, la pérdida de poder de compra frente a la inflación representa más del 50% del ajuste.

Salida del cepo y crédito externo.

El detalle que brindó el equipo económico ante los inversores y el FMI en Washington DC, en tanto, sostiene que se dieron “pasos hacia la normalización cambiaria” y puntualiza que la demanda no alcanza el acceso total otorgado al mercado cambiario para las PYME (pago de importaciones antiguas y nuevas).

En ese marco, agrega que hubo medidas para la tasa mensual efectiva Acceso de las PYME al mercado cambiario para pagos de deuda y demanda de dólares de las PYME para importaciones.  Entre los pasos hacia la normalización monetaria cita la “eliminación de las tasas mínimas y préstamos obligatorios a las PYME, reducción de las subvenciones a las tasas y aumento de los requisitos de liquidez” para los bancos.

El objetivo final, sostiene Werning, es tener un tipo de cambio flexible, eliminar los controles cambiarios -el cepo- y generar una competencia de monedas operacional dentro del país. 

Mientras el Gobierno espera que el Fondo Monetario Internacional (FMI) habilite nuevo financiamiento por u$s 12.000 millones, en cuanto a la deuda soberana, el informe sostiene que los spreads de Argentina están saliendo del territorio donde no hay financiamiento. Y destaca incluso que algunos corporativos ya lo están consiguiendo.

 

 

Actividad y el respaldo social.

El Gobierno plantea que, tras la alineación de precios relativos, la inflación empieza a desacelerar más rápido de lo esperado, como dijo también el FMI. La demanda hace su aporte ante la elasticidad de los precios, reconocen en medio de la fuerte recesión, con caída de ingresos y ventas. 

A eso suman la desregulación de tarifas y precios, un tipo de cambio real con “tasas sectoriales altas” y la “eliminación de las barreras burocráticas”. Para este año, en ese marco, el BCRA prevé que el PBI caerá 3,4%.

Con todo, el Central también reconoce que el éxito del Gobierno está supeditado al apoyo político y social. El recorte presupuestario a jubilados, comedores y educación hizo mella en la imagen presidencial. La masiva marcha universitaria que se dio el martes afectó la relación del Gobierno con la clase media, aunque los datos que mostró Werning son previos.

Sobre ese apoyo, el número 2 del BCRA indica que, en 4 meses de administración, “la confianza en la administración de Milei se mantiene alta” y asegura que “la confianza en la gestión (ajustada por la percepción de los consumidores sobre la economía) es extraordinaria, superando el de las 5 administraciones anteriores”, aunque las encuestas marcan que va en baja.